5 útiles modos fotográficos

Los modos fotográficos programados de tu DSLR pueden ser una alternativa al modo completamente automático. Recuerda que el modo automático le indica a tu cámara que puede tomar cualquier decisión que considere adecuada dada la imagen que tiene enfrente. Así la cámara escogerá el balance de blancos, abertura, tiempo, e ISO que considere más adecuados. Los resultados con este modo “generalmente” son buenos, pero no tiene caso tener una DSLR para dejarla hacer lo que quiera ¿verdad? Pues un paso intermedio entre el modo manual, o los modos semiautomáticos, y el modo automático son los modos fotográficos programados. Estos son los que la mayoría de las cámaras tienen.

Macro

El modo Macro te permite moverte más cerca de tu elemento principal para tomar una foto. Es muy bueno para sacar fotos de flores, insectos u objetos pequeños. El modo Macro será diferente de cámara a cámara, pero el rango de enfoque variará de los 2 a los 10 centímetros. Un punto importante a la hora de usar el modo Macro es el enfoque, pues debido a que la profundidad de campo en este modo es muy corta, el enfoque será mas difícil. Para fotografiar objetos “largos”, es conveniente tenerlos paralelos a la superficie del lente, de lo contrario, una parte de tu objeto aparecerá desenfocada. El uso de un tripie será de gran utilidad para mantener un buen enfoque. Un último punto es considerar el no usar el flash integrado de la cámara, pues debido a la cercanía, la fotografía quedará sobreexpuesta. Si quieres leer algo más sobre fotografía macro puedes mirar esta publicación.

Modo Retrato

Los buenos retratos se logran con aberturas grandes para aplanar la profundidad de campo y suavizar el segundo plano en una fotografía. Al usar modo Retrato la cámara ajusta sus parámetros para darte la abertura más grande posible. Recuerda que los retratos tienen que ver con la persona nada más, por lo que resulta conveniente que te acerques lo suficiente o que uses zoom para mostrar en el primer plano el rostro y los hombros de tu modelo. Recuerda también cuidar que los ojos estén claramente enfocados. Puedes usar también el flash de relleno en días soleados para eliminar las sombras en la cara de tu modelo.

Modo Noche

Este modo es algo más complejo. Al usarlo la cámara usa un tiempo de obturador largo, para intentar capturar alguna luz del fondo, y antes de cerrar el obturador dispara el flash, para capturar el primer plano bien iluminado. Los mejores resultados usando el modo Noche los obtendrás con ayuda de un tripie, pues te ayudará a capturar un fondo nítido durante la exposición larga. Este modo también es muy interesante para experimentar; si tienes algún juego de luces interesante en el fondo podrás capturarlo como una traza, nuevamente debido a la exposición larga. ¿Has visto aquellas fotos con líneas rojas y blancas en una autopista? ¿o aquellas fotos con círculos de luz? Pues se logran usando velocidades de obturador largas en ambientes oscuros con fuentes de luces puntuales en movimiento. Si la luz se mueve suficientemente rápido, de seguro podrás obtener buenas fotografías usando este modo.

Modo Paisaje

Lo más importante en un paisaje es capturar desde el primer plano hasta el segundo plano con nítidos detalles. El modo Paisaje logra esto ajustando el programa para proporcionarte la abertura más pequeña posible (número f grande). Podrías decir que este modo es el opuesto al modo Retrato. Un tripie seguramente también te resultará útil para mejorar la calidad de tus fotografías al usar el modo Paisaje.

Modo Deporte

El modo deporte es ideal para situaciones de movimiento rápido como las que suceden en los deportes. Al usar el modo Deporte, el programa de la cámara intentará congelar la acción ajustando sus parámetros para proporcionar una velocidad de obturación rápida. Este modo funcionará mejor con una buena iluminación para darle a la cámara un margen de exposición amplio, que le permita forzar la velocidad de obturación al límite. Si no hay suficiente iluminación es probable que la cámara tenga que aumentar el ISO, por lo que tu foto aparecerá con ruido.

Estos fueron los modos fotográficos mas comunes y usados, pero pueden existir otros como estos:

  • Modo Mascotas: este modo intenta capturar los movimientos impredescibles de las mascotas al fotografiar con tiempos de obturación cortos y al reducir el tiempo de respuesta con un pre-enfoque.
  • Modo Interiores: aumenta la velocidad de obturación y ajusta el balance de blancos.
  • Fuegos Artificiales: una variante del modo nocturno pero sin el flash… ¿no tiene sentido dispararle el flash a los fuegos artificiales verdad?
  • Modo Panorámico: este modo permite tomar una serie de fotografías consecutivas y el programa de la cámara las alínea para formar una única foto panorámica.

Pues ahora ya conoces con más detalle estos modos fotográficos. Así que no dejes de ajustar tu cámara a alguno de ellos cuando la situación lo amerite… ¡los resultados serán mejores que los que obtendrías usando el modo automático!

¿Cuál usas con más frecuencia?

RAW o JPEG ¿cual uso?

¿RAW o JPG? ¿Cuál de los dos uso? ¿Por qué?

Cualquier fotógrafo se ha hecho estas preguntas, y no sin dudarlo han optado por uno u otro formato.

Si necesitas una regla rápida puedes seguir la siguiente: si eres un fotógrafo que comienza a dar sus primeros pasos, no te compliques demasiado y usa JPG; por el contrario, si requieres más versatilidad a la hora de procesar tus fotografías porque ya eres un fotógrafo intermedio o avanzado, usa RAW.

¿Por qué? Para saberlo solo sigue leyendo.

JPG

JPG , o JPEG, es un formato de almacenamiento para imagenes (para los curiosos es un acrónimo de Joint Photographic Experts Group). Lo que hay que decir de este formato es que utiliza un algoritmo de compresión. Eso quiere decir que el tamaño, en megabytes, de la fotografía es reducido a cambio de sacrificar calidad. 

Hojas

Cuando se toma una foto, la salida completa del sensor de la cámara es procesada por el algoritmo, y la cámara guarda la fotografía comprimida en la tarjeta de memoria. Sin embargo, el almacenar imagenes en formato JPG va algo más allá, pues cada vez que se procesa digitalmente una fotografía y se guarda nuevamente en JPG, el algoritmo es ejecutado una vez más y algo más de calidad es sacrificada. La ventaja evidente de usar JPG es el ahorro de memoria; una foto tomada a una resolución de 10 MP y guardada en formato JPG ocupará alrededor de 2 MB de espacio.

Como dato cultural, el tamaño final de un archivo comprimido en JPG depende, claro está, de la resolución original, pero también de la imagen capturada. Para comprobarlo realiza este experimento. Toma una fotografía de una superficie lisa y de un solo color (una pared por ejemplo), con una iluminación uniforme. Después, usando los mismos parámetros, toma una segunda fotografía pero ahora de una imagen con motivos más complicados (el follaje de un árbol o una superficie con textura por ejemplo). ¿Cuál fotografía crees que ocupe mayor espacio?

¡Haz el experimento y comparte tus resultados en un comentario!

RAW

Un archivo RAW simplemente contiene los valores de iluminación registrados por el sensor sin ninguna modificación y sin ningún tipo de compresión. Los archivos RAW deben ser ‘interpretados’ para convertirse en una imagen, pero son significativamente mejores para trabajar con procesamiento digital. El tamaño de una foto tomada en RAW a 1o MP puede superar fácilmente los 10 MB. Cada marca de cámaras le da una extensión diferente a los archivos RAW. Por ejemplo, para Nikon las extensiones de archivos RAW son .nef o .nrw, para Canon .crw.

Ahora sí, ¿RAW o JPG?

Si se toman dos fotos exactamente iguales, una usando JPG y otra usando RAW, la fotografía tomada en formato JPG se verá considerablemente mejor que la fotografía en RAW. Sobre todo si la cámara se ha ajustado con algún programa de escena o autoajuste. Sin embargo, después del procesamiento digital, la imagen captada en RAW se verá mucho mejor que la foto tomada usando JPG.

Tal vez te preguntes porqué. Y la respuesta tiene que ver con una palabra: información. El formato RAW puede contener mucha información muy útil a la hora de procesar digitalmente una fotografía. Esta información se refleja en amplias y sutiles tonalidades de negros y de blancos limpias, es decir, sin ningún pre-procesamiento que pueda afectar la ‘realidad’ de los colores. Algunos de estos pre-procesamientos pueden ser generados desde el momento de almacenar la foto en la tarjeta de memoria, como cuando se usa un programa automático de balance de blancos.

La astrofotografía es el extremo de la fotografía que más se beneficia al usar RAW. Foto: The Eastern Veil Caldwell 33 NGC 6992 NGC 6995 IC 1340 - Colour por Mick Hyde

La mayoría de los fotógrafos deciden usar AWB como programa para ajustar el balance de blancos. Sin embargo, para que este programa funcione correctamente requiere que la imagen que ‘ve’ la cámara esté uniformemente balanceada. Es decir, que tenga un poco de todos los colores sin que ninguno predomine. Si esto no se cumple, el programa guardará una imagen donde el color blanco no es blanco. Corregir este error requiere de procesamiento digital y, si la foto está en formato RAW, la corrección será fácil al usar un programa como Photoshop y no afectará la calidad de la fotografía. La corrección de exposición, saturación, brillo o luz de relleno también es fácil de lograr y tampoco afecta la calidad de la fotografía. Si la foto se tomó en JPG, también es posible corregir estos errores, pero resulta algo más complicado, y siempre se tiene que lidiar con el problema de la ‘recompresión’ y la consiguiente pérdida de calidad, al guardar la imagen.

Si RAW es tan genial, ¿porqué no voy a usar este formato siempre? Bueno… hay dos buenas respuestas, tal vez tres: tamaño, tiempo y dinero. Archivos muy grandes requieren mayor capacidad de almacenamiento, lo que se traduce en dinero. Por otro lado, abrir, transferir, procesar y en general manipular cualquier archivo en grande, como RAW, requiere de tiempo. Es probable que esto no sea un problema cuando se procesan pocas fotos, pero puede convertirse en un problema más importante cuando la  cantidad de fotografías aumenta.

Corregir el balance de blancos resulta muy fácil al usar RAW. Foto: Street Portrait #343 por Boong

Hay algunas cámaras DSLR que te permiten guardar la imagen en ambos formatos. Así puedes usar el formato JPG para decidir cuáles son buenas y vale la pena conservar, y después usar el formato RAW para realizar el procesamiento digital, ¡lo mejor de los dos mundos!

Si tu cámara no tiene esta funcionalidad algo de sentido común puede ayudarte a escoger el formato para cada ocasión: si fotografías un evento casual como un cumpleaños, tal vez no valga la pena almacenar en RAW. Si por el contrario realizas una sesión de paisajes con una puesta de sol, o una sesión de retrato; el formato RAW te resultará muy útil.

Ahora ya sabes las diferencias entre RAW y JPG. ¿Cuál has decidido usar?

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Lo que no sabías sobre el balance de blancos

El color lo es todo en la fotografía… al menos en la fotografía a color ¡por supuesto! Hay un sinfín de maneras en que un fotógrafo puede manipular el color, pero ese es el punto precisamente, es el fotógrafo quien debe manipular al color y no al revés.

Ahora, ¿de qué modo el color puede manipular al fotógrafo? Bueno, de varias formas, pero la mayoría de ellas está relacionada con el balance de blancos. Y la siguiente pregunta es ¿qué es el balance de blancos? Así que para encontrar una respuesta breve sigue leyendo.

Todo (bueno, casi todo) sobre el balance de blancos

Para comprender el balance de blancos primero es necesario saber que la luz blanca se compone de varios colores: rojo, verde y azul; y que la combinación de estos colores da lugar a cualquier cantidad diferente de colores. Hay una cierta combinación de estos colores que produce los tonos azules de antes del amanecer, o los tonos rojizos de una puesta de sol.

Toda esta gama de tonos puede medirse mediante la temperatura del color, pero eso es otra historia; por ahora puedes pensar que el color de una atmósfera cálida creada por una vela tiene una temperatura de color menor a los 3,200K, y que la temperatura de color en un día soleado  es de unos 5,500K, mientras que la atmósfera fría creada por un día nublado puede tener una temperatura de color 7,000K. Mientras más baja sea la temperatura de color, más cálida será la atmósfera y abundarán los tonos rojos y naranjas, y mientras más alta sea, la atmósfera será fría y abundarán los colores azules.

Una escena con una temperatura de color alta: Step por step crossing the slippery Lekkersluis bridge por Ben The Man

¿Comprendido? Bueno, ahora una buena noticia, ¡no es necesario recordar todos estos números! Solo es necesario recordar que diferentes fuentes de luz imprimen su “toque” a cualquier motivo fotográfico. Y este toque lo podemos ver al colocar un objeto blanco bajo fuentes de iluminación con diferentes temperaturas… al hacerlo el blanco deja de ser blanco. Eso puede ser bueno o malo, y depende de que el fotógrafo sepa qué está sucediendo para que pueda sacar partido de los colores presentes al momento de apretar el obturador. Será bueno si el fotógrafo pretende captar la atmósfera cálida de una chimenea en una escena navideña, por ejemplo, pero será malo si la fuente de luz interfiere con los colores reales que deberían mostrarse en una fotografía.

Un blanco con una fuente de luz cálida, un blanco con luz de medio día y un blanco con luz de un día nublado.

El balance de blancos automático

Las cámaras modernas tienen una función llamada balance de blancos automático. Al seleccionarlo, la cámara analizará la escena e intentará determinar la temperatura de la fuente de luz principal, para después ajustar la tonalidad general de la fotografía para mostrar a los blancos, de color blanco. Por ejemplo, imagina una escena de cumpleaños con velas, pastel, gorros y regalos… el ambiente tendrá una temperatura de color baja (o sea, los colores cálidos como el naranja, amarillo y rojo dominan la escena) . Ajustas tu cámara: ISO, abertura, tiempo, tripie, temporizador (para salir en la foto) y… balance de blancos automático. La cámara va a interpretar, acertadamente, que la fuente de luz principal es cálida, y ajustará el balance de blancos hacia los tonos azules para compensar la calidez de la fotografía. ¿El resultado? Una imagen sin el “toque” que la luz cálida de las velas aportaba a la atmósfera.

Una escena con una temperatura de color baja: Crannog Loch Tay por Angus Kline

No quiero decir que el balance de blancos automático sea malo, sino que no es el más adecuado en todas las situaciones. Usar el balance de blancos automático producirá buenos resultados en condiciones de iluminación uniformes, como las que hay en un día soleado por ejemplo, pero en otras, alterará la percepción del color y se tendrán que hacer correcciones adicionales en la etapa de post-procesamiento.

Alternativas al balance de blancos automático

Tal vez estés pensando “Bueno, ya entendí, el balance de blancos automático no es lo mejor siempre. ¿Ahora qué ajuste de balance de blancos uso?” Y la respuesta es… depende. No es lo mismo fotografiar atardeceres que escenas de nieve, o días nublados.

Los modos de balance de blancos.

La mayoría de las DSLR tienen un ajuste de balance de blancos para diferentes fuentes de luz. Hay un ajuste de balance de blancos para días soleados, para días nublados, para fotografías iluminadas por fuentes de tungsteno (escenas cálidas) y para fotografías iluminadas por fuentes fluorescentes (escenas frías). Con un ajuste de blancos fijo, la cámara no cometerá errores, y la evaluación de la escena y de sus colores corresponderá única y exclusivamente al fotógrafo.

Ahora sí, volviendo a la fiesta de cumpleaños con velas. Si quieres mantener esa atmósfera cálida en la foto, tal vez debas ajustar el balance de blancos a “Soleado”, si por el contrario deseas eliminar la atmósfera cálida para hacer las foto mas ligera o fresca, podrías ajustar el balance de blancos a “Tungsteno”. Al hacer esto último le estás diciendo a la cámara que la fuente de luz es cálida, y la cámara ajustará los colores de la foto para volver blancos los colores blancos.

Existen formas de ajustar el balance de blancos “al punto”; es decir, hacerle saber  la cámara exactamente cuál es un color blanco bajo una fuente de luz específica. Pero esa es otra historia de la que hablaremos más adelante.

Pues ahora ya lo sabes. Usa el ajuste de balance de blancos que describa mejor la situación de la fuente de luz que ilumina tu foto. Es mejor invertir un par de segundos ajustando el balance de blancos correcto antes que invertir más tiempo corrigiéndolo en el post-procesamiento.

¿Te ha afectado el usar un balance de blancos incorrecto?

3 lentes fotográficos que debes tener

Supongo que ya lo sabes. De entre todo lo que podías hacer en tu tiempo libre optaste sacar fotos, por ser fotógrafo. Pudiste coleccionar estampillas, ir al cine o tomar clases de baile pero no, ¡decidiste sacar fotos! Algo que requiere adquirir equipo nada barato que requiere de mucho cuidado y que, como todo lo que es electrónico, nunca puedes mantener al día. Además, no hay una única cámara que puedas escoger, y cuando has escogido una, hay decenas de configuraciones que puedes usar que incluyen una gran cantidad de lentes: macro, telefoto, zoom, gran angular, zoom-macro, primarios. Y, como si no fuera suficiente, hay toda una gama de longitudes focales para cada lente fotográfico. Si has empezado a leer esto intentando hacer cuentas de lo que costaría hacerte de un equipo “decente” mejor deja de hacerlo, a no ser que tengas un pequeño tesoro guardado en algún lado. Mejor intenta pensar en adquirir uno o dos lentes fotográficos, y para ayudarte, aquí enumero no dos, sino 3 opciones que vendrán bien a cualquier fotógrafo.

Lentes fotográficos por Kent Yu

Lente fotográfico primario de 50 a 55mm

La primera opción y la más obvia. Muchas cámaras nuevas incluyen lentes fotográficos estándar  con una longitud focal fija de entre 50 y 55mm que puedes considerar como un “todoterreno”. Es apto para la mayoría de las situaciones fotográficas, es fácil de usar y lo mejor de todo, generalmente son mas baratos que los zoom (el que está aquí a la derecha cuesta alrededor de 150 dólares). Un objetivo de 55mm es lo suficientemente corto como para capturar paisajes y tiene la suficiente abertura para fotografiar retratos, con fondos perfectamente difuminados, o para capturar ese curioso y llamativo efecto llamado bokeh. Aquí puedes leer más sobre la relación entre el diafragma y la profundidad de campo.

Ventajas: estos lentes fotográficos son ligeros y portables, ofrecen un aspecto natural similar al de la visión humana, son económicos, son versátiles y ofrecen aberturas tan grandes como f/1.8.

Desventajas: tienen longitud focal fija.

Los lentes primarios de 55mm son perfectos para retratos con fondos suaves. Foto: Angela por Tiago Ribeiro

Zoom

¿Cual es la diferencia entre un zoom y un telefoto? La respuesta es muy sencilla, el zoom tiene una longitud variable, mientras que el telefoto tiene una longitud focal grande, y fija. Si vas a comprar tu primera cámara tal vez sea una buena idea que ti primer lente fotográfico sea un zoom. En algunas tiendas puedes cambiar el lente que viene con la cámara por otro, o adquirir el lente a un precio preferencial al comprar el cuerpo. En cualquier caso sería buena idea escoger un zoom. Estos lentes fotográficos son muy versátiles, pues tanto si quieres fotografiar arquitectura, retratos o paisajes, puedes ajustar la longitud focal para capturar justo lo que te interesa. En contraste, un primario no te permite hacer lo anterior, si deseas modificar el encuadre de la fotografía no tienes otra opción que alejarte o acercarte de tu elemento principal.

Un zoom 18-105mm te permitirá visitar el mundo de la fotografía de paisajes y acercarte los detalles arquitectónicos de un edificio, pasando en el camino por unos retratos muy interesantes. Si tu presupuesto te lo permite, no dejes pasar la oportunidad de adquirir un 18-200mm (o un 55-300mm si verdaderamente te sobra algo del dinero de la herencia de la tía).

Estos lentes fotográficos son muy versátiles pero, a cambio, debes sacrificar la abertura máxima del diafragma.

Ventajas: los zoom son lentes fotográficos que ofrecen la opción inmejorable de poder componer una fotografía incluyendo en el encuadre solo lo que te interesa.

Desventajas: son grandes, generalmente no ofrecen aberturas grandes a la máxima longitud focal y son caros.

Telefoto

Si ya experimentaste un tiempo con un zoom tal vez te interese ahora experimentar con un telefoto. Los telefotos son lentes fotográficos que sacrifican versatilidad por eficiencia. Con uno de estos podrás alcanzar cualquier detalle arquitectónico, o capturar la vida salvaje sin acercarte a ella, e incluso realizar una interesante sesión de retrato. Con un telefoto ya no podrás modificar la longitud focal, pero a cambio, tendrás una abertura bastante mayor, comparada con la de un zoom a la misma distancia focal. Esto se debe a la sencilla razón de que tienen sistemas ópticos más sencillos que no obstaculizan demasiado el paso de la luz.

Los telefotos son caros, pero definitivamente valen lo que cuestan si has decidido tomar a la fotografía más en serio.

Ventajas: proporcionan números f mas pequeños (aberturas grandes) en comparación con lentes zoom a distancias focales similares.

Desventajas: estos lentes fotográficos son grandes y pueden llegar a ser bastante caros.

Hace falta un telefoto para fotografiar algo así. Foto: Rock Fort Moonrise por Michael Menefee

Pues estos son 3 lentes fotográficos básicos para cualquiera que decida invertir tiempo en la fotografía. ¿Cual es tu favorito?

 

Aprende a leer las especificaciones de un objetivo fotográfico

Si miras tu objetivo fotográfico con calma notarás una serie de letras y números que especifican sus capacidades. Todos seguramente nos hemos preguntado qué significan… y esta publicación intentará explicarlos detalladamente.

Como leer las especificaciones de tu objetivo fotográfico.

Pues entonces, sin mas preámbulo, estos números se refieren en general a la abertura y a la distancia focal máxima que puede lograr un lente. Si quieres saber algo más sobre la abertura puedes leer esta publicación. Para el caso de este objetivo fotográfico de Nikon, estos son los datos que podemos ver.

  • Nikon DX:
    la marca (obviamente!) y formato del lente. Para el caso de Nikon, DX significa que el lente tiene un formato APS-C (Advanced Photo System type-C). Esto quiere decir que el lente produce una imagen que llena completamente el sensor de un cuerpo de este mismo formato. Los sensores con formato APS-C tienen tamaños que varían entre 20.7×13.8 mm to 28.7×19.1 mm, que son considerablemente menores que un sensor full frame, que mide 36×24 mm, y es equivalente a las películas de 35 mm. El formato del sensor, y del lente, impacta directamente en el crop factor. Las DSLR de gama media tienen sensores con este formato.
  • AF-S Nikkor: este dato está relacionado con el autoenfoque. AF son las iniciales de Auto Focus, y la S se refiere a una tecnología del lente capaz de realizar un autoenfoque rápido y silencioso.
  • 18-55mm: esto es simplemente el rango de longitudes focales en las que puede operar el objetivo fotográfico. A 18mm el lente funciona como un gran angular, a 55mm funciona como un lente “normal”. Este lente es un zoom, por lo que su longitud focal es variable. Los objetivos fijos no indicarán un rango, sino un número fijo; por ejemplo 28mm en lugar de 18-55mm.
  • 1:3.5-5.6: estos números quieren decir que la máxima abertura del lente varía de f/3.5 a f/5.6, dependiendo de la distancia focal. A la máxima distancia focal, en este caso 55mm, la abertura máxima será de f/5.6.
  • VR: es una abreviatura de Vibration Reduction. Esta es una tecnología que reduce los efectos de la vibración al momento de apretar el obturador.

En un lente u objetivo fotográfico de otras marcas se describen sus características de formas similares, o usando diferentes nombres, pero al final la información que proporcionada es la misma. Así que de ahora en adelante ya sabes como leer las especificaciones escritas en tus lentes. ¿Faltó mencionar algo?