Lídia Vives: el arte de una joven y creativa fotógrafa

Nos da mucho gusto poder platicar en esta ocasión Lídia Vives.

Lídia es una joven fotógrafa, mas bien una artista, que se ha encargado de traer sus sueños a la realidad a través de su fotografía.

Una irreverente realidad y una elegante fantasía adornan cada una de sus obras para crear un estilo muy particular. Pues aquí está la entrevista, que amablemente Lídia aceptó compartir con nosotros, y algunas de sus obras artísticas. ¡Que la disfruten!

dFF: ¿Que fue aquello que te hizo decir: “Va, quiero ser fotógrafa”?

Lídia Vives: Todo empezó cuando fui con el instituto a una exposición de Henri Cartier-Bresson, nos prestaron una Polaroid (una cámara de instantáneas), con tal de hacer la visita más amena. La cogí y empecé a hacer fotos a mis compañeros de clase. Eso y la obra de Bresson fue lo que hizo que sintiera interés por la fotografía.

Twins por Lídia Vives
Años después fui a una exposición de Annie Leibovitz. Me sorprendieron los colores, la composición y esa estética cinematográfica y decidí que quería llegar a ese nivel algún día; pero el que realmente me hizo decidirme fue Guy Bourdin: su fetichismo, sus colores complementarios… allí decidí ser fotógrafa profesional.

dFF: ¿Cómo definirías tu estilo fotográfico?

Lídia Vives: Han definido mi estilo fotográfico como estilo “Fine Art”, qué se yo… no le doy importancia al nombre. Supongo que mis fotos son una especie de corriente del arte conceptual si lo comprendemos en el sentido más estricto de la palabra. Son imágenes que contienen una historia, una idea. Lo más característico quizás en cuanto a la cuestión técnica es que es fácil confundirlas con una pintura, no se trata de un hecho accidental sino totalmente intencionado, pretendo crear cuadros con herramientas poco convencionales.

Checkmate por Lídia Vives

dFF: ¿Cómo pasaste de ser fotógrafa aficionada a ser una profesional?

Lídia Vives: No hay un momento específico, quizás aun esté en ese momento de convertirme en profesional… simplemente influyó el saber más, ser mejor, exponer en un sitio importante y empezar a tener beneficios económicos. Imagino que eso es lo que me hace ser profesional, dedicarme a ello… pero quiero distinguir profesional de experta, yo considero que aún estoy aprendiendo.

dFF: ¿Cuál ha sido tu experiencia más difícil como fotógrafa?

Lídia Vives: Es difícil día a día. Hay mucha competencia y gente dispuesta a todo. Todos luchan por un mismo sueño, un mismo objetivo. Se trata de encontrar algo que te haga especial y puedas destacar entre los demás artistas. Lo difícil quizás es eso, ser reconocido y valorado.

Kaleidoscopic mind por Lídia Vives

dFF: ¿Cuál ha sido tu experiencia favorita como fotógrafa?

Lídia Vives: Sin duda alguna el apoyo de la gente. Recibir correos del público valorando tu esfuerzo, reconociendo tu trabajo, haciéndote una crítica personal… Ya lo dijo Duchamp, las obras las hace el público (“Contra toda opinión, no son los pintores sino los espectadores quienes hacen los cuadros”), sin ellos lo tendríamos difícil. Mi experiencia favorita fue cuando poco antes de abrir mi última exposición “Wonderland” en Lleida, se me acercó una mujer preguntándome si yo era la artista y felicitándome por el trabajo. Consiguió sonrojarme!

dFF: ¿Cuál fue tu primera exposición y cómo llegó?

Lídia Vives: Mi primera exposición fue en Junio de 2012. No se trataba de una exposición profesional, era más bien una presentación, “Hola, soy Lídia Vives y estoy haciendo esto”. Con un estilo aun indefinido, todo estaba empezando.
Me puse en contacto con los cines Funatic de mi ciudad y les pregunté si hacían exposiciones. Nunca habían hecho ninguna pero el proyecto les pareció interesante y lo llevamos a cabo.

Honey lips por Lídia Vives

dFF: ¿Cuál es tu fotografía favorita de entre todas las que has realizado?

Lídia Vives: ¡Favorita! Difícil… cada una me gusta por una cosa concreta… Favorita en cuanto al concepto quizás “The murder”, en cuanto a impacto y técnica “Honey lips” y “The beetle”.

Beetle por Lídia Vives

dFF: Todas tus fotos tienen un retoque fotográfico muy interesante, ¿cómo lo desarrollaste?

Lídia Vives: Antes de ser fotógrafa pretendía dedicarme a la pintura, estaba encaminando mi vida hacia ello ya desde bien pequeña. Al empezar con la fotografía mi primera intención era tratar fotografía de tipo “fashion” o de publicidad. Después vi que no podía evitar pintar las imágenes con Photoshop y poco a poco terminaban convirtiéndose en cuadros, casi óleos, que nada tenían que ver con la imagen base. Así fue como nació el estilo, queriendo juntar mis dos disciplinas artísticas favoritas.

The wheat queen por Lídia Vives
if you like my work you can follow me on facebook: http://www.facebook.com/lidiavivesphotography por Lídia Vives

dFF: ¿Cómo visualizas el resultado del post-procesamiento antes de comenzarlo? Tienes una imagen en la mente, trabajas y sobre la marcha haces ajustes…

Lídia Vives: Todo empieza con un esquema mental. A no ser que se trate de un proyecto que me vaya a costar tiempo realizar por lo general no apunto nunca mis ideas, considero que si se me olvida entonces no eran tan buenas. Visualizo la imagen en mi cabeza y pienso en formas de desarrollarla. Una vez estoy haciendo la foto hago algunos ajustes, siempre hay un punto importante de improvisación en ese momento. Después durante el post-procesado termino de pulir aquello que no me convence, mejoro la composición recortando la imagen (no soy partidaria de dejar las fotos con su formato original, me resulta demasiado convencional y creo que se pierde la esencia de crear algo que de por si resulta “anticonvencional”), altero los colores. Si lo creo necesario incluyo texturas… en realidad el resultado final suele alejarse de lo que en un inicio tenía pensado, el concepto sigue allí pero el resultado estético no tiene nada que ver, suele ser mejor la imagen final. Incluso tengo algunas imágenes de stock realizadas por mi misma para improvisar de vez en cuando; encuentro la improvisación artística un ejercicio muy interesante.

dFF: ¿De dónde obtienes tu inspiración para realizar esas composiciones como salidas de un sueño?

Lídia Vives: ¡Los sueños mismo son una enorme inspiración! Cuando digo que fotografío mis sueños la gente no suele entenderme… Verás, yo puedo soñar que me persiguen y sacar de algo tan sencillo toda una historia con un siempre importante factor estético.
Además de los sueños el momento antes de irme a dormir, mis largas duchas, mientras paseo… son momentos de relax que me ayudan a concentrarme y hacer volar la imaginación. Si me siento bloqueada, esos momentos son mi mejor solución.
La música también es de gran ayuda, oír una canción e imaginar tu propio videoclip… y mucho mejor si no entiendes la letra. Ver películas, leer, los objetos, los temores, las obsesiones… ¡cualquier cosa me vale!

dFF: Blanco y negro o color ¿cuál de los dos consideras que representa un desafío mayor para ti?

Lídia Vives: Ambos tienen sus complicaciones. Muchos creen que el blanco y negro es sencillo, que simplemente es quitarle la saturacion con Photoshop. Nada que ver, el ByN requiere muchos cuidados, controlar que las zonas no estén quemadas, que con el negro no se pierda información y la imagen se “empaste”… todas las tonalidades de gris deben tener una cierta armonía.
En cuanto al color pasa lo mismo, la armonía es igual de importante. Según lo que quieres expresar te interesan unas tonalidades u otras. Lo que pasa con el color es que se puede jugar mucho más ya que contamos con la simbología, los complementarios, la calidez…
Tanto en blanco y negro como en color hay que controlar un tema importante que es el centro de atención. Es recomendable que en toda imagen de blanco y negro haya un punto absolutamente blanco y otro absolutamente negro. La gradación extensa le da profundidad y volumen a la imagen. Y en color, un centro de atención de un color más estridente que los demás o el complementario del color dominante, harán que la imagen respire, que el espectador consiga separar objetos y pueda leer mejor la fotografía.

pocitofinalfinalfirma por Lídia Vives

dFF: ¿Quienes son tus fotógrafos favoritos y qué es lo que te inspiran?

Lídia Vives: Henri Cartier-Bresson por esa habilidad de capturar el momento preciso. Es el mejor ejemplo de que el fotógrafo no es aquel que ve, sino aquel que mira.
Annie Leibovitz sobretodo por sus maravillosas composiciones. Por la pureza, por los colores, la atmósfera…
Guy Bourdin por el gran uso de los complementarios.
Brooke Shaden por demostrar que la imaginación no tiene límites, por contar historias y añadir misterio a cada una de sus imágenes.

MAlice II por Lídia Vives

dFF: ¿Canon, Nikon o ninguna de las dos?

Lídia Vives: Jajajajaja la eterna pelea… en mi caso, Nikon.

dFF: ¿Te expresas como artista a través de algo más?

Lídia Vives: La pintura y el dibujo. Toco un poco de escultura y me gusta escribir pero quizás esas sean mis segundas disciplinas favoritas.

dFF: ¿Qué escuchas mientras trabajas en tu procesamiento?

Lídia Vives: Como inspiración escucho Rock, aunque soy de gustos eclécticos y quizás los que más me ayudan son Muse, Florence and the Machine y sobretodo Moby. Mientras hago la foto no suelo poner música y durante el post-procesado me pongo una serie e incluso la voy siguiendo.

dFF: ¿Qué planes tienes en el futuro cercano?

Lídia Vives: Ahora mismo a raíz de mi reciente exposición he encontrado muchos sitios donde podría exponer. De momento ya tengo una segura en Aragón y estoy empezando a planear otras en distintos sitios de España.

Esta fue la entrevista. Aquí puedes mirar el trabajo completo de Lídia: Facebook, Flickr, 500px y Deviant Art.

¿Ya habías escuchado de Lídia? ¿Cuál de sus fotografías te ha agradado más? ¡No olvides visitar sus sitios!

Y aquí puedes leer otras visitas que hemos publicado.

Un milenario templo en Japón: el templo del Agua Pura

Kiyomizudera es uno de los templos más impresionantes de Kyoto (Japón), también llamado templo Otowasan. El templo data del año 768, aunque los edificios actuales fueron construidos en 1633, después que un incendio destruyera el complejo en 1629.

Es reconocido como Patrimonio de la Humanidad desde 1994 y fue uno de los 21 candidatos para ser elegido como una de las Nuevas 7 maravillas del Mundo.

Ubicado en la ladera de la montaña de Higashiyama, la sala principal (Hon-do) es una terraza soportada por 139 columnas de madera, sobre un precipicio lleno de sakura (cerezos) y momiji que en otoño adquieren un hermoso color rojizo, magnificando la belleza del lugar.

Kiyomizudera

La terraza soportada por columnas de 15 metros de altura, se usaba como proscenio para danzas, a los laterales hay espacios acondicionados donde se ubicaban las orquestas de los monjes.
Al ingreso del complejo de Kiyomizudera subiendo por un grupo de escalinatas, nos encontramos con la Puerta del Este o Sai-Mom, una estructura de dos pisos de altura pintada en un color naranja intenso y blanco que nos hace notar su origen budista. Fue construido de 1607, en el período Momoyama.
Hacia el este de Sai-mom, está ubicada la Sanju no to, una pagoda de tres pisos considerada la más alta del Japón.Desde lejos su bello diseño sobresale en el paisaje arbolado de la zona.
La historia de kiyomizudera es más antigua que la de Kyoto, llena de leyendas y ocurrencias anecdóticas que la enriquecen de principio a fin.
Sai-Mom

Sanju no to

Los templos de Japón

¿Has visitado alguno de estos increíbles templos? ¡Cuénta tu experiencia!

 

(El mejor) Tutorial de Tono Dual Suave

La mayoría de las fotomanipulaciones que creo contienen un tratamiento de tono dual.

El tono dual es un efecto creado usando los gradientes de Photoshop; como resultado tus imágenes se ven mucho mejor y más bonitas que si se usara un solo color.

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La idea general del proceso es: cambiar la saturación general de la imagen, agregar el gradiente, corregir y retocar los colores donde sea necesario.

Para lograr este efecto debes abrir en Photoshop la imagen que quieres editar. Duplica entonces la capa presionando Ctrl + J en el teclado y ahora comenzaremos a trabajar con a saturación: presiona Ctrl+U y selecciona 50%.

Saturation -50

Así se ve la modelo ahora:

Step 1

Crea después una capa nueva. En el menú, en la parte superior de la ventana, ve a Layer > New Fill Layer > Gradient. Al aparecer la ventana dale dos clics al gradiente y aparecerá la ventana para editar gradientes. Busca el pequeño cuadro blanco que aparece a la izquierda del gradiente, justo abajo hay una pequeña flecha, haz doble clic sobre ella para abrir la ventana de Selección de Color. Vamos a usar aquí un rosa suave, así que debes escribir junto al signo “#” que aparece abajo los números ‘fac3dc’. Ahora selecciona el cuadro que aparece a la izquierda y escoge un color amarillo suave ‘f7f6c4’. Acepta los cambios seleccionando Ok.

Gradient Editor

En la ventana de Relleno de Gradiente (Gradient Fill) selecciona un ángulo de -40º.

Choose an angle of -40

Ahora veremos como se ve la imágen: selecciona Layer > Layer Style > Blending Options y en General Blending selecciona  ‘Soft Light’ en Blend Mode, manteniendo la opacidad al 100%. La imagen se ve ahora casi perfecta, a excepción de algunas partes como la blusa de la modelo, que tiene un extraño color negro/amarillo, y del fondo, que parece algo pálido. Hay que arreglar estos detalles.

Step 2Crea una nueva capa y llénala con un color negro. Ve a Blending Options > Blending Mode y Selecciona Soft Light con una opacidad del 50%. Vamos a dar algo más de color negro a su blusa únicamente: crea otra capa y usando un pincel suave y redondo, con un tamaño de 97px, una opacidad 44% y flow de 42%, comienza a pintarla. Comienza a verse mejor. Ahora crea una capa para oscurecer su pelo. Usa el color ‘2d191c’ y pinta el pelo con un pincel exactamente igual al usado para corregir la blusa. Ahora los colores parecen reales.

Dress and hair fixed

Puedes realizar algunos otros retoques. Algo de color en los labios y algo de rubor vendría bien. Comienza creando una nueva capa con Blending Mode ‘Soft Light’ y una opacidad de 80-84%. Selecciona un pincel suave y redondo con un color ‘ecoo8c’, opacidad 56% y flow 60%. Pinta sus labios.

Tip: es muy importante poner atención al color de sus labios, si en la foto la modelo está usando otro color, selecciona la herramiente Eyedropper y haz clic en sus labios para obtener el tono. Asegúrate de pintar usando un pincel suave. También puedes experimentar usando la opacidad y el flow.

A continuación crea una nueva capa en modo ‘Soft Light’ y opacidad 40%. Usa el pincel suave y redondo con el mismo color, opacidad y flow usado para los labios y cuidadosamente pinta algo de rubor.

Y eso es todo. Esta es una manera fácil de agregar tono dual a tus fotografías. También funciona muy bien en paisajes. No dejes de experimentar con otros colores en el tono dual.

Final Result

Tip: para paisajes, después de agregar la capa negra, repinta las áreas oscuras para darle a tu fotografía un toque profesional.

Estos son los colores que usamos:

Colours

Esta es una animación mostrando los cambios en cada paso, ¡disfruten!

Dualtone tutorial animation

¿Qué piensan? ¿Es fácil o qué? ¡Me gustaría leer sus comentarios!

Encontrando un tesoro en cada fotografía

Recientemente me encontré con un árbol como este, que resaltaba de su entorno por su colorido rojo y brillante. Para el ojo, la imagen era muy atractiva, pero como es el caso comunmente, la cámara lo capturó sin la misma emotividad ni características creativas que la mente capta a través del ojo.

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Raw

Tomé la fotografía con la idea de traer a la imagen el mismo efecto emotivo que sentí cuando miré la escena en vivo aquella ocasión.

Mis primeros intentos fueron algo desilusionantes, así que decidí dejar el procesamiento de la imagen para después. Entonces, unos meses después de haber tomado la fotografía, decidí volver a trabajar en ella con una mirada fresca y renovada para hacer otro intento.

Sentí entonces que la imagen necesitaba bastante trabajo para diferenciarla de la toma original, con el objetivo de poder resaltar los aspectos que la volvían interesante. Comencé por procesar la imagen en Photomatix Pro. Aunque Photomatix se usa principalmente para procesar imágenes múltiples, este programa puede proporcionar resultados muy buenos para fotografías individuales.

Tonemapped

Me sentía atraído por la forma en que el árbol rojo resaltaba de entre el resto de la imagen y por el pintoresco efecto que tenía, sin embargo, los árboles verdes que le rodeaban habían sido resaltados por el procesamiento en Photomatix hasta el punto de competir por la atención del observador con el elemento principal de la composición: el árbol rojo.

Aquí, nuevamente volví a trabajar en el modo LAB, que es perfecto para separar y trabajar con diferentes colores. Así que en este modo decidí desaturar todo excepto el árbol rojo, lo cual se logra muy fácilmente usando este modo.

Dupliqué la capa del fondo y entonces desaturé la capa del fondo original. Después, simplemente abrí la paleta Layer Styles (clic derecho para duplicar la capa y seleccionar Blending Options) y moví el lado izquierdo del selector Blend If  de esta capa con el canal A seleccionado a 128. Esto logra mezclar todo en la capa duplicada que tenga un componente verde, dejando únicamente el rojo del árbol de la capa duplicada y desaturando el resto del fondo.

Worked

Después de mezclar las capas (clic en Flatten Image), ajusté el contraste usando el menu Curves, pero seguía teniendo la impresión de que la imagen necesitaba un elemento extra para darle un “toque”. Finalmente se me ocurrió la idea de usar el filtro de Photoshop Lens Flare (Filter->Render->Lens Flare). Muchos tienen la impresión de que estos filtros manipulan demasiado la fotografía, y es cierto, si se usan en exceso; pero si se usan adecuadamente y en las imagenes adecuadas, pueden proporcionar un toque final bastante agradable.

Final

Así, de una imagen algo opaca, obtuve una fotografía con lo que creo es un efecto fuerte, que recrea el sentimiento que experimenté al estar presente en la escena original y que además le agrega un toque artístico.

Aquí hay otro ejemplo de cómo usar el modo de color LAB para crear imágenes con impacto.

Así que queda en el ojo y la imaginación del fotógrafo el dar vida y crear interés a partir de una fotografía aparentemente simple, para convertirla en algo impactante.

Carina: creando una imagen con impacto

Una lección que he aprendido a lo largo de los años es que una escena que parece buena a nuestros ojos e increíble en la pantalla, puede no siempre tener el impacto necesario para hacer de ella una pieza de arte vendible.

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En el pasado he tomado fotos que parecían inicialmente maravillosas, para darme cuenta después con tristeza de que no eran comercializables (algunas veces es difícil lidiar con la experiencia de haber estado en el lugar donde se tomó la fotografía, lo que crea una visión imparcial).

Afortunadamente, los métodos digitales modernos han hecho posible combinar dos o mas imágenes razonablemente fuertes, para crear una con un alto impacto. Recientemente tuve el deseo de hacer algo de fotografía nocturna. Decidí que un sujeto conveniente para realizar algunos disparos de prueba era el muelle Redcliffe, que no se encuentra muy lejos de donde vivo en Brisbane, Australia.

Hice algunos disparos que se veían interesantes pero que definitivamente caían en el caso que mencionaba anteriormente: ¡arte no vendible! Sin embargo guardé las imágenes para usarlas cuando surgiera la oportunidad en el futuro; y surgió recientemente al estar alejado de las luces de la ciudad. Aquella noche pude fotografiar unas tomas muy interesantes del cielo nocturno y decidí que las imágenes del muelle y del cielo nocturno se verían impresionantes si las combinaba.

La fotografía del cielo nocturno fue hecha apuntando a la constelación Carina, hacia el sureste, y por una alegre coincidencia la fotografía del muelle también fue hecha mirando esencialmente hacia la misma dirección. Esto quiere decir que de no ser por las luces de la ciudad, el resultado final de que pueden ver en “Carina” hubiera sido similar al obtenido mediante una sola foto. La única forma de capturar esta maravillosa escena era combinando las dos fotografías.

Así, los detalles de cada fotografía son los siguientes. Ambas tomas fueron realizadas con una cámara Pentax 645D, la del muelle con un lente de 75 mm y una exposición de 1 min a f/8 y el cielo nocturno con un lente de 45 mm y una exposición de 30 segundos a f/2.8 (un tiempo mayor al dado por la regla de los 600, pero el movimiento de las estrellas es todavía mínimo como para ser evidente). Ambas fotos provienen de archivos RAW y fueron procesadas con 16 bits. Generalmente me gusta trabajar de esta forma para estar seguro de obtener el mejor resultado, particularmente en este caso, pues las imágenes fueron procesadas fuertemente para mejorar el color y la luminosidad.

Imagen del Muelle

Imagen del cielo nocturno

La imagen del muelle requirió de una cuidadosa corrección de color a causa de la contaminación luminosa. Aparte de eso, el procesamiento restante consistió en ajustar la luminosidad y la nitidez.

La imagen del cielo nocturno fue algo más complicada. Fue necesario trabajar en el color y en la luminosidad para mejorar la apariencia de las estrellas y del brillo de las distantes luces de la ciudad, que agregaban unos dramáticos colores a unas nubes que pasaban por la parte inferior de la composición. Para lograrlo realicé un viaje al modo “LAB Colour Space” de Photoshop, pues no hay mejor forma de realizar este tipo de dramáticas mejoras y de separación de color de una forma creíble que usando este  modo de procesamiento de color (les pido una disculpa si no están familiarizados con LAB, si hay interés puedo escribir más acerca de este tema en el futuro; por favor háganmelo saber en los comentarios). Después de trabajar en mejorar la nitidez de esta imagen, la parte difícil empezó; este proceso requirió de mucha paciencia y de conocimientos sobre máscaras y de los selectores Blend If de la ventana Blending Options (a la que se puede acceder desde el menú Layers o haciendo clic derecho sobre la capa).

Juntando el muelle con el cielo nocturno para causar impacto

Como no era necesario procesar ninguna parte del muelle bajo la línea del horizonte, el primer paso fue enmascarar completamente esta porción de la imagen. Así, el cielo de la imagen del muelle, que era completamente negro, podría ser mezclado usando el selector Blend If de iluminación en LAB. Removí algunos pequeños detalles pintándolos con un pincel negro para después enmascarar a mano, con una alta magnificación, cualquier detalle que lo requiriera. El techo del muelle requirió particularmente de un enmascaramiento a mano, pues gran parte de él era tan oscuro, que comenzaba a mezclarse con el fondo, cuando era necesario que se mantuviera sólidamente visible. Afortunadamente, el hecho de que el muelle estuviera brillantemente iluminado casi en su totalidad a excepción del techo, logró que fuera lo suficientemente diferente en cuanto a iluminación, comparado con el cielo negro, como para no verse afectado por el selector Blend If.

El único problema restante era el brillo de las luces del muelle. Mientras su brillo se reducía gradualmente, no era posible mezclarlas de forma creíble con la imagen del cielo nocturno, así que las pinté completamente y las sustituí con luces nuevas creadas con una punta suave y la herramienta airbrush.

El resultado final

De esta forma logré una imagen impactante a partir de dos fotografías, buenas por separado, pero que combinadas logran una composición con un impacto real y significativamente más fuerte. Si recuerdas los tiempos en que las películas eran procesadas usando químicos, tal vez podrías comparar el proceso realizado con Carina con el procesamiento con superaditivos. ¿Qué imágenes de tu colección puedes combinar con esta técnica?